Desde
nuestro arribo, nos hemos visto sometidos a las contingencias propias de
las acciones expedicionarias. A Pepitina, los maleteros del aeropuerto de
Maiquetía le robaron el equipaje; Dorita ¡la pobre! se puso fatal,
porque un falso inspector de aduana, le decomisó los habanos adulterados
que se había traído, para ganarse unos pesos extra, todo sin contar las
horas que todos los miembros de la avanzada, tuvimos que esperar en un túnel,
a oscuras, porque la guagua que nos transportaba, cayó en uno de
los cráteres de la autopista que conduce a la capital. Por lo pronto,
hemos sido hospedados en carpas montadas en un estadio. ¡Dime, tu! ¿Te
imaginas lo que es dormir en carpas de campaña, peores que los tugurios
del barrio de Jesús María, La Habana? Pero, amadísimo Papo, creo
que me estoy extendiendo demasiado. Saludos a tu mamá y a tus hermanitos.
Diles que los extraño mucho y que espero estar pronto de regreso. Sin
más. Te idolatra y te venera (fdo) Bebita, tu amor eterno.
Post
data: Si deseas escribirme, puedes hacerlo a la dirección de
Mendocita, un bolivarianito parlanchín, que se encuentra a cargo de
nuestra avanzada revolucionaria.
CARACAS 12, DE JUNIO. Querido Papo: Todavía en el estadio de
fútbol. Pero Mendoza ¿Te acuerdas de Mendocita? se ha comprometido que
las compañeras, por lo menos, tendremos cupo en el “Quintarrepublicano”,
un hotel viejo pero confortable, donde funcionó una cadena
trasnacional cinco estrellas, expropiada para disfrute del pueblo
soberano. Sigo trabajando duro por la revolución –la de aquí y la de
allá- De
en cuando en cuando, las muchachas salimos a conocer la ciudad. Un
daiquiricito por aquí y hasta Yonigualquecito por allá. Pero
poco, porque el dinero no alcanza. Por cierto, Papo, ¡cosa más
grande, cómo se visten las caraqueñas!
Perdona
que te escriba unas pocas letras, pero te imaginarás lo cansada que me
encuentro. Saludos a los tuyos. Besos (fdo) Bebita.
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CARACAS,
1 DE JULIO. Estimado Papo: Sigo trabajando duro. Pero ya lo sabes, la
gramática, el castellano y la alfabetización, siempre fueron mis puntos
débiles. Creo que te hablé de Mendocita. Así que en premio a mi
dedicación y esfuerzo, el citado señor Mendoza me consiguió una nueva
responsabilidad más acorde con mis potencialidades de ayudar a la
liberación de los pueblos y a la lucha versus la contrarrevolución. Por
lo demás, las compañeras y yo, ya estamos instaladas en las suites del
hotel Quintarrepublicano. A mí me tocó la Presidencial ¡suerte
que tiene uno!
Por cierto, con los pesos que hemos ahorrado, Mina, Dorita
y las demás, nos hemos comprado ropa. Yo, por ejemplo, me estoy
estrenando tres refajos, blumers, baby dolls, varias minifaldas y
hago cálculos, para ver si el mes que viene, me puedo comprar un carrito
de segunda mano. Si me ves, no me conoces (fdo) Bebita.
Post
data: Casi se me olvida, saludos por allá y te quiero.
CARACAS
, 1 DE AGOSTO ¡Papo, me pude comprar el carro! Perdona que te escriba
apuradita. Chao.
Te recuerda (fdo) Bebita.
CARACAS,
17 DE NOVIEMBRE ¡Oye viejo, no te pongas así! Sencillamente,
Papo, no te había podido escribir... En cuanto al doctor Mendoza, es solo
un compañero bolivariano. Aparte de todo, a los envidiosos, siempre les
he dicho como la canción: “¡Qué murmuren, no me importa que murmuren”.
(fdo) Bebita.
ENERO
4, del año siguiente: Señor José Sandalio Ramírez (anteriormente El
Papo) Oye, tu, misangre ¡Qué de qué! En lo de
nosotros, se acabó lo que se daba.
¿Jinetera,
yo? Ex médico cirujano del “Barrio Adentro” ¡y a mucha honra.
Porque, en las circunstancias bolivarianas que me tocaron, no hubo un
enfermo que se me librase de despacharlo directo a donde Changó
con el auxilio de Ochún, Yemayá y Babalú Ayé. En
cuanto Mendocita y a ti, lo lamento. Son un par de come...cobbatas,
que en lo que a mí se respecta se pueden ir muy largo pa’ Guanabacoa,
(incluidas sus respectivas revoluciones) porque, ahora, lo mío es
trabajar para mí misma (fdo) Violeta del Valle, antes Bebita, antes de
Ramírez y en lo adelante Beba “La Fundemotores”.
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